02/07/2026
Bentley está en Rovinj, alojado en el Grand Park Hotel, aunque la mayor parte del tiempo lo pasa viajando y dejándolo atrás. La costa pronto da paso a un paisaje más estrecho: carreteras angostas, superficies cambiantes, curvas que se suceden una tras otra. Conducir por Istria es la razón de estar aquí, con rutas que atraviesan el paisaje, alternando fluidamente entre tramos abiertos y secciones más técnicas.
Las paradas son fortuitas; la carretera se despliega entre viñedos, olivares y pequeños productores en plena jornada laboral, donde las llegadas y salidas se producen sin ceremonias, y nada se comporta de forma ostentosa porque no lo necesita.
El GTC se adapta a ese mismo ritmo, no para lucirse, sino en la forma en que recorre el terreno. Pasando de tramos abiertos a otros más estrechos y viceversa, con la capota bajada, trabajando en armonía con la carretera en lugar de luchar contra ella.
Se convierte en algo más sencillo. Solo la carretera. El lugar. El tiempo para disfrutarlo.