15/06/2026
¿Qué está pasando?
Durante años, tener un BMW o un Range Rover en China era una señal de éxito económico. Hoy muchos compradores prefieren vehículos chinos de alta tecnología como BYD, NIO, Li Auto o Xpeng, que ofrecen:
* Más tecnología.
* Mejor conectividad.
* Más autonomía eléctrica.
* Precios mucho menores.
Además, la economía china se ha desacelerado y muchos consumidores están evitando compras ostentosas.
¿Qué tan fuertes fueron los descuentos?
Se reportaron descuentos de hasta 24% en algunos BMW para intentar recuperar ventas.
En 2025 las ventas de BMW en China cayeron aproximadamente 12.5%, mientras Mercedes cayó cerca de 19%.
El caso de Land Rover es todavía más dramático. Algunos concesionarios chinos del Evoque L llegaron a ofrecer descuentos enormes para mover inventario. Un modelo con precio de lista cercano a 430 mil yuanes llegó a venderse alrededor de 190 mil yuanes, e incluso algunos reportes mencionan operaciones cercanas a 170 mil yuanes.
La razón de fondo
China entró en una guerra de precios brutal.
Hay exceso de producción, demasiadas marcas peleando por los mismos clientes y fabricantes chinos dispuestos a sacrificar márgenes para ganar mercado. El gobierno chino incluso tuvo que intervenir con nuevas reglas para intentar frenar algunas prácticas de descuentos extremos.
Lo irónico
Hace 15 años el sueño de un fabricante chino era parecerse a BMW.
En 2026 el problema de BMW es que los clientes chinos preguntan:
“¿Y por qué voy a pagar más por un BMW si un BYD o un NIO tiene más pantallas, más autonomía, más potencia y cuesta menos?”
La industria automotriz tiene estas vueltas deliciosamente crueles. Los europeos pasaron décadas enseñándole a China cómo fabricar autos. Ahora China les está enseñando cómo perder participación de mercado.