24/10/2026
¿El problema está en el comportamiento de los niños o en la educación que reciben de los adultos?
Los valores, el respeto y la responsabilidad no aparecen por sí solos. Son enseñanzas que se construyen desde la infancia, principalmente a través de lo que los niños observan en su entorno.
Un padre puede repetir muchas veces que su hijo debe respetar a los demás, pero si constantemente grita, insulta o actúa con agresividad, estará transmitiendo un mensaje contradictorio.
Lo mismo sucede cuando los adultos exigen obediencia, pero no cumplen sus propias promesas, o cuando piden buenos modales mientras tratan mal a otras personas.
Educar no consiste únicamente en establecer prohibiciones. También implica dedicar tiempo, escuchar, corregir con paciencia y enseñar que toda decisión tiene consecuencias.
Los niños necesitan cariño, pero también límites claros. Necesitan libertad para aprender, pero igualmente orientación para comprender que no siempre pueden conseguir lo que desean.
La escuela desempeña un papel fundamental en la formación de los estudiantes, aunque la familia y los demás adultos de referencia también tienen una enorme influencia en sus comportamientos.
Según UNICEF, la crianza positiva combina el afecto, la comunicación y el establecimiento de normas, sin recurrir a la violencia ni a las humillaciones.
No se trata de criar niños perfectos, sino de acompañarlos para que se conviertan en personas responsables, empáticas y respetuosas.
Porque los niños no solo aprenden de lo que les decimos, también aprenden de la manera en que actuamos frente a ellos.
¿Crees que muchos de los problemas de comportamiento infantil comienzan cuando los adultos dejan de establecer límites y educar con el ejemplo?