02/09/2015
En nombre de la esposa e hijos de Mohamed, de su madre y hermanos, y de la gran familia que formamos el taller Gordito, queremos daros las gracias de todo corazón por las muestras de apoyo y cariño recibidos en estos momentos de desconsuelo y tristeza infinitos.
Nos reconfortan todos los recuerdos y anécdotas que habéis publicado, desde que era un niño y acompañaba a su padre, hasta todas las aventuras y reparaciones ocurridas a lo largo de todos estos años en los más diversos escenarios.
Mohamed era un hombre bueno y profundamente religioso. La gran ilusión de Mohamed era tirar adelante el taller para ofrecer un futuro a sus hijos. Haremos todo lo posible por mantener el taller abierto, cumplir todas sus ilusiones y mantener vivo su recuerdo.
Que la paz sea en vuestros corazones