24/09/2015
¡Ya hemos adquirido nuestro segundo coche!
1981 Pontiac FirebirdConvertible Conversion by American Convertible Corporation
(National Coach Engineering. Michigan, US)
1 de 250 unidades producidas
Engine 231 CID V6
Trans: Automatic
MATCHING NUMBERS
29800 Actual miles since new
"FORMULA" DECALS
ORIGINAL RALLY 2 WHEELS
BF GOODRICH RADIAL T/A TIRES
AIR CONDITIONING
POWER STEERING
POWER WINDOWS
POWER BRAKES
CD PLAYER
ORIGINAL VELOUR UPHOLSTHERY
BODY SIDE MOLDINGS
CRUISE CONTROL
CAR FAX
PRICE: 23.000,00 EUR
RESEÑA HISTÓRICA:
En 1967 General Motors se apuntó al fenómeno "Pony Car" que con tanto éxito acogió al archiconocido Ford Mustang. Compartiendo plataforma con el Chevrolet Camaro, también de GM, el nuevo Firebird prontó se convirtió en un referente entre los jóvenes norteamericanos ávidos de poseer un deportivo sin necesidad de desembolsar grandes sumas de dinero. Con la habitual largísima lista de opciones de los coches del otro lado del charco, se podía personalizar un Firebird prácticamente al gusto, incluída la oportunidad de adquirirlo con carrocería del tipo convertible.
En general, para todas las marcas, a mediados de los años setenta las ventas de los modelos convertibles descendieron drásticamente en la tierra del tío Sam. Así, paulatinamente, todos los fabricantes fueron eliminándolos de sus listas de ventas. Pontiac descatalogó su Firebird Convertible con la llegada de la segunda generación del modelo.
De esta forma, pequeños fabricantes semi-artesanos aprovecharon el pequeño nido de mercado remanente para ofrecer sus propias conversiones realizadas a partir de modelos que originalmente salieron de fábrica en su mayoría como variantes de techo tipo Targa. Sólo tres empresas ofrecieron estos exclusivos modelos, basados en el último 'restyling' de la segunda generación del Firebird. Con la llegada de la tercera generación en 1982, dejaron de fabricarse, como es lógico, convertibles basados en la segunda generación.
DESCRIPCIÓN:
La exclusividad de un coche posiblemente único en Europa. Un automóvil que atrae miradas por donde pasa y que regala con una conducción "llena", muy agradable. Una carrocería perfecta hasta el más mínimo detalle y una mecánica sin problemas. Cambio automático sin sobresaltos y motor al 100% de sus facultades. Suave ronroneo de escapes que acompaña un ambiente de confort y deportividad magníficamente unidos. Interiores impolutos y accesorios totalmente originales de fábrica, sin alterar nada, equipamiento completo con elevalunas eléctricos, dirección asistida, aire acondicionado, etc. Es una excelente inversión con valor en alza dada su extremada rareza y un modelo muy popular entre los aficionados a los coches americanos, cuya estampa recordamos por el cine en películas como Smokey and the Bandit con Burt Reynolds o por su aparición en 'Los locos de Cannonball'. Conserva la placa identificativa que certifica su autenticidad.