28/07/2016
¿TUS FRENOS ESTÁN EN BUEN ESTADO?
Los conductores no suelen preocuparse por la degradación de pastillas y discos de freno hasta que sucede un imprevisto. Con un mantenimiento adecuado tener un coche más seguro es sencillo:
El tipo de conducción influye mucho en que los componentes de tu coche estén expuestos a un mayor o menor desgaste. En el sistema de frenos las piezas que sufren más desgaste son las pastillas y los discos de freno. Si exponemos al vehículo a un gran esfuerzo de frenado como trayectos montañosos, conducción muy cargados, sobrecalentamiento ocasional del sistema de frenos, etc., hay que revisar los frenos con más frecuencia. Si conducimos con menos brusquedad, se reduce el consumo de combustible y el desgaste del sistema de fricción y utilizar el freno motor también aumentará la vida del sistema de frenos.
Es conveniente hacer caso a los testigos del coche. Hoy en día la mayoría de los coches cuenta con sistemas de aviso de desgaste de frenos mediante un piloto que visualizamos en el panel de instrumentos y que te advertirá con antelación. Si sientes que el pedal de freno está esponjoso o se va al fondo al pisarlo, puede que haya burbujas de aire en el circuito hidráulico. Llévalo al coche al taller para asegurarte.
Si notas una pequeña vibración al pisar el freno, comprueba que las pastillas y discos de freno están en buen estado. En frenadas a alta velocidad, una vibración en el volante puede ser indicio de que alguna pieza del sistema está en mal estado, que las ruedas están desequilibradas o que los discos de freno están combados.
Si necesitamos pisar el freno demasiado fuerte para frenar, puede ser debido a que las pastillas o los discos de freno estén dañados, que haya grasa o líquido de frenos en las pastillas o poca cantidad de líquido de frenos. En el taller podrán resolver estas dudas.
Cuando notes que el pedal de freno se hunde al pisarlo, puede haber una fuga en el circuito de frenos o que las pastillas de freno estén desgastadas. Tendrás que revisar todo el circuito de frenos, comprobar que el depósito de líquido de frenos está en buenas condiciones y, quizá, sustituir las pastillas de freno. Y si al cambiar las pastillas de freno, sin haber cambiado los discos chirrían, pueden indicar que algo no está bien en nuestro sistema de freno como que haya partículas de óxido, metálicas en las pastillas, discos en mal estado o de baja calidad.
Cuando los frenos de tu coche están desgastados, la distancia de frenado aumenta y, lo que aumnetan las posibilidades de sufrir un accidente. Revisa los frenos cada vez que el coche pase por el taller para cualquier tarea de mantenimiento: cambio de aceite, filtros…Nunca deberías dejar pasar más de 20.000 km sin revisar el sistema. La distancia de frenado depende del sistema de freno, del estado de los neumáticos y de los amortiguadores. A una velocidad de 110 km/h, puede llegar a haber diferencias de 10 metros en la distancia de frenado, claves en la seguridad.
Las pastillas y discos de freno deben tener la calidad y la seguridad suficiente. Asesórate en nuestros talleres sobre qué frenos poner a tu coche. Las pastillas de freno deben estar homologadas y las cajas de las pastillas de freno, ir marcadas con el número de homologación ECE R-90, que asegura que las pastillas cumplen con las normativas establecidas de seguridad.
Este número debe ir también marcado en la superficie de la propia pastilla de freno. Asegúrate de todo ello y podrás conducir más tranquilo.
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