15/01/2016
No se vosotros, pero un servidor ya ha tenido alguna llamada de atención en la ITV con el coche de algún familiar y con un problema realmente extendido, os hablo de la “neblina” de los faros delanteros.
¿Cómo detecto el problema?
Pese a que parezca sencillo, no siempre este efecto opaco se produce en el exterior. En algunos casos analizados, el uso de bombillas de potencias inadecuadas muy próximas a la cúpula plástica han causado oscurecimiento en la parte interior del plástico.
Para detectar si es el exterior lo tenemos muy sencillo, basta con pasar el dedo por encima del faro. Debemos apreciar una rugosidad manifiesta en la superficie y dependiendo del grado de deterioro podemos hablar de cierta tonalidad amarillenta/blanquecina en el plástico quemado.
¿Por qué se produce este deterioro en los faros?
Bueno, tal y como antes he comentado, la exposición a la luz solar, el calor, las condiciones climatológicas, el frío, la sal esparcida en el firme y el mero paso de los años son algunas de las causas más frecuentes por las que se produce esta “neblina” en el exterior de la cúpula plástica del faro principal.
Los vehículos modernos están equipados con las lentes de los faros en material plástico o policarbonato, que naturalmente terminan sufriendo cierta “oxidación” con el tiempo. Este deterioro se acelera por la exposición a la luz ultravioleta del sol, la lluvia ácida, los productos químicos para derretir la nieve, la absorción de la suciedad, la mugre en pequeños arañazos en la lente y las picaduras o proyecciones de gravilla.
¿Existe solución para los faros dañados?
Mucha gente se decanta por la sustitución de los faros por unos nuevos o de desguace pero si quieres ahorrarte unos cuantos euros podemos proponerte la opción de pulirlos y lacarlos para que la placa de policarbonato no se deteriore rápidamente.