06/07/2026
El tiempo parece detenerse mientras seguimos en puerto. Los días se estiran perezosos bajo el refugio de los toldos, con la escalera suspendida, rozando el mar. Al caer la tarde, el murmullo del generador y las luces encendidas transforman todo en magia. Pero lo más bonito de este tiempo es que seguimos encontrando tesoros del antiguo armador: platos de bronce gastados por el tiempo y tazas de rincones del mundo que alguna vez visitó. No queremos tirarlas. Queremos mantener vivos sus recuerdos, porque un barco no es solo madera y metal; es la suma de las almas que lo amaro. Y ahora, nos toca a nosotros cuidar de su historia ⛵️ ⛵️