30/04/2021
Mecánica Orgánica. Un término imaginado tomando prestado un adjetivo del diseño para calificar elementos tan técnico, para mí representa el sentimiento de conducir un carro de hace unos 30 años para atrás, cuando todavía se podían encontrar vehículos nuevos sin asistencia electrónica. La potencia del motor era pura, sin curvas de rendimiento diseñadas, y se confiaba en la combustión interna para darle personalidad al carro, era lo que era!
La suspensión y dirección eran honestas, algunos requerían de un maestro en la conducción para dominarlos en las carreteras mientras otros eran suaves, estables y placenteros. La transmisión, sin controles electrónicos, habia que controlarla, dosificar la potencia con el pié no con la computadora sino quería dejar uno el diferencial hecho pedazos.
Y cada marca tenía su apariencia particular producto de la esencia de la marca, linda o fea, no todos los carros eran iguales en pos de la aerodinámica. Pero cuando uno no puede pasar de 80 kilómetros por hora esas formas estilizadas no tiene función alguna! Y cada motor su sonido particular que desde el fondo de la casa podía saber uno que carro paso por el frente con sólo oírlo, en ese entonces, los carros se distinguian, por modesto que fuera, por lo que ofrecían en tecnología y mecánica, no por las extras y comodidades; las discusiones eran sobre carburación, frenos de disco, suspensiones independientes.
Ya no se fabrican... Pero sí se pueden conseguir para volver a disfrutar de la “mecánica orgánica” y demostrarse a si mismo que es uno el que conduce, no las computadoras de abordo las que mandan! No es necesario tener un Ferrari para disfrutar el manejo ni Costa Rica tiene carreteras para vehículos de muy alto rendimiento, fabricantes como Datsun, Subaru, FIAT, Volkswagen, Mazda, BMW, nos brindaron modelos que realmente se disfrutan hoy por hoy en la carretera y no es necesario invertir millones en tener uno de ellos y divertirse, puede elegir uno hacerlo como un gusto en solitario, o en grupo con tantos clubes que siguen la misma afición.
Si se es un verdadero fanático de la conducción, si se quiere demostrar a si mismo qué tanto se puede disfrutar manejando, le garantizo que no se arrepentirá de la “mecánica orgánica”, aunque el último modelo de pick up turbo diesel lo adelante a uno subiendo por la 27, se trata del placer, de entender la máquina, no de llegar primero.