22/04/2026
En un país con varias universidades públicas como la Universidad de Costa Rica, la Universidad Nacional, la Universidad Estatal a Distancia, el Instituto Tecnológico de Costa Rica y la Universidad Técnica Nacional, no tiene sentido seguir concentrando la mayor parte de los recursos en una sola. Todas forman profesionales que luego trabajan para el país, es decir, le pertenecen a todos los costarricenses.
La discusión del FEES no es un capricho, es una necesidad que se ha ignorado por años: distribuir mejor la plata pública para que el desarrollo sea más equilibrado.
Y junto con eso, algo básico: si el financiamiento viene de los impuestos de todos, entonces exigimos cuentas claras. La autonomía no puede ser un escudo para la opacidad.
Casos polémicos como lo ocurrido con actividades universitarias el año pasado —donde hubo cuestionamientos sobre manejo de recursos y falta de explicaciones claras— solo aumentan la desconfianza. Y eso es precisamente lo que hay que corregir.
Porque al final, esta no es plata de ninguna institución: es plata de todos los costarricenses. Y como tal, debe administrarse con transparencia, responsabilidad y equilibrio.