23/05/2026
Golpe inesperado para uno de los gigantes japoneses. Honda reportó una fuerte caída en sus resultados financieros e incluso registró su primera pérdida anual desde que cotiza en bolsa, algo que no ocurría desde finales de los años 50. La marca pasó de ganancias cercanas a 1,2 billones de yenes a pérdidas millonarias, encendiendo las alarmas en la industria automotriz. 
¿La razón? Una combinación explosiva: millonarios costos por su apuesta eléctrica, menor demanda de vehículos EV y una profunda reestructuración interna. Honda tuvo que congelar proyectos gigantes, cancelar modelos eléctricos y replantear su estrategia global. 
La marca ahora apuesta por volver a fortalecer híbridos y motores tradicionales mientras intenta recuperarse. Aunque las motos siguen salvando parte del negocio, el golpe deja una gran pregunta: ¿están las marcas acelerando demasiado hacia lo eléctrico?
También hay otro factor que empieza a preocupar a toda la industria: China. Mientras marcas tradicionales aún intentan adaptarse, fabricantes chinos como BYD, Xiaomi, Zeekr y otros han acelerado con autos eléctricos más baratos, con más tecnología y tiempos de desarrollo mucho más rápidos. Honda reconoció que la competencia en China se intensificó y tuvo que reevaluar inversiones por el impacto que está teniendo el mercado chino.