11/01/2026
Italia en ese momento no sabía que iba a presenciar el gesto más noble de caballerosidad deportiva
El aullar de los motores lastimaba los oídos,
En Monza , ese día estaba Juan Manuel Fangio, cuarenta y cinco años , el cuerpo lleno de cicatrices de míl batallas.
En Monza , también estaba Peter Collins, Joven , Inglés , hermoso como actor de cine , sonrisa de muchacho y caballero antiguo.
El campeonato se desidia ahi, ese día , Fangio lideraba con la experiencia, con el talento, no con el auto .
Su auto , ese Ferrari del cual él desconfiaba tanto como de su jefe lo traicionó cuando más lo necesitaba, la Ferrari dijo basta, el campeón del mundo , el piloto referente de todos estaba a pie, mirando como el mundo seguía girando sin el , sin su referente,
En el Box Enzo Ferrari contemplaba todo el circo como un emperador Romano .no intervenía y la decisión no podía imponerse, debía nacer de alguien , de algo y entonces sucedió lo impensado. Peter Collins detuvo su Ferrari, apagó el motor , se quitó el casco y las gafas y caminó hacia Fangio .
No hubo discursos , no hubo alarde de nada ni siquiera hubo camaras listas para inmortalizar el momento , solo había dos gladiadores mirándose a los ojos en medio del fragor, Peter sabía que aún podía ser campeón, sabía que nadie lo obligaba a ceder su auto y así y todo sonrió
SUBA USTED MAESTRO, YO SOY JÓVEN, TENGO TIEMPO TODAVIA DE SER CAMPEÓN MUNDIAL.
En ese gesto , Collins renunció a la gloria eterna, entregó su volante , no por órdenes , no por estrategia,sino por respeto , porque Fangio más allá de rival era el maestro de todos , el último samurai de las pistas.
En un momento Fangio dudó, quizás lo justo era que Peter se consagrará como el primer británico campeón mundial, pero también sabía que el automovilismo en su escencia más pura no se trataba solo de ganar , sino también de merecer , entonces, subió a la Ferrari número 26, salió a la pista a conquistar cada curva como una despedida, no ganó no necesitaba hacerlo , salió segundo , lo suficiente,lo justo, Juan Manuel Fangio se consagró campeón mundial una vez más , Para las estadísticas el campeón es él, pero la verdad , ese día no hubo un solo campeón, porque mientras Fangio alzaba su título, Peter Collins quedaba grabado en la historia con una corona invisible, la del honor , nunca fue campeón del mundo , Pero fue algo que hoy vale más , fue un caballero.