59 años, más de medio siglo, tiempo suficiente que demuestra la confianza de una empresa independiente unida por un profundo sentido de responsabilidad y credibilidad en los procedimientos y en la honradez de sus objetivos. Pero, ¿cómo pese a los cambios de los últimos 50 años en nuestro país la empresa ha podido avanzar en forma permanente? Scheller, “MAUSI”, quien nació en una familia de origen
alemán y heredo el sentido de disciplina y constancia propio de su origen. Desde pequeño sintió una gran atracción por las máquinas y los motores, aprovechando toda ocasión para incrementar sus conocimientos teóricos y prácticos sobre ellos. El local de la empresa en Marino I. Loza y 9 de Julio fue construido en 1949, con la participación práctica de Juan tareas de albañilería y techado. Es allí donde instala inicialmente una casa de repuestos de automotores y la representación de pinturas ALBA. En 1951 logra la representación de Willys Overland, famoso por su Jeep, y en 1952 m***a una rectificadora de motores con máquinas BERCO italianas de alta calidad. Con estos antecedentes, el 17 de Octubre de 1956, es nombrado concesionario oficial de Industrias Kaiser Argentina (IKA), que con el tiempo se transformaría en Renault Argentina; fue el concesionario 173 del país. Esta concesión fue la que definió la evolución de la firma Scheller & Cia. Los tiempos eran difíciles, los vehículos llegaban rodando desde Córdoba, pese a los malos caminos, el barro y las balsas. Como consecuencia de esta actividad, numerosas firmas cedieron sus representaciones a Scheller & Cia, a lo largo de estos años: IME, motos DKW, Tractores FIAT, acoplados GENTILE, Maquinarias GERARDI, grupos electrógenos LISTER, botes JUANJO, motores YUMPA, PAIGLIETTINI, MERCURY, ESSO, FORD, MITSUBISHI, NISSAN, HONDA, GUERRERO Y KIMCO. Todo esto marca un hito en la comercialización en Goya – Corrientes, lo cual fue posible en particular por los empleados que desde 1956 creyeron, acompañaron y trabajaron con eficiencia y eficacia para lograr una empresa de calidad. También los colaboradores, proveedores y clientes que depositaron su confianza durante este medio siglo y que nunca han sido defraudados por el claro accionar de la empresa. Scheller ya no está, son sus hijos, formados en el mismo molde, los que hoy preservando la memoria de su padre, continúan al frente de la firma, HOY como AYER, en un apasionante desafío.