12/11/2024
El 12 de noviembre de 1963 murió en Avellaneda, José María Gatica, el “Tigre Puntano”. O José, o Gatica. Su categoría era “peso ligero”, su corazón, como Peronista y hombre surgido de las entrañas del pueblo, era pesado como una montaña. José peleó 96 veces, de las cuales ganó 86 (72 por la vía rápida). Un animal. Un extraordinario boxeador. Pero lo más extraordinario de Gatica era su sentido de pertenencia. Cuenta su amigo, Samuel Palanike: “José se paraba antes de una pelea en las cercanías del Luna Park para repartir entradas a la gente de condición humilde. “A todos los que andan en camisa, el señor Gatica, les obsequia una entrada. Alfredo Carlino sostiene que José María era un símbolo para la gente del interior llegada a Buenos Aires en busca de un mejor destino. “La gente iba a ver ganar a Gatica. Ganando Gatica ganaban ellos”. Era la expresión del pueblo, en torno al cuadrilátero surgieron los más profundos enconos. Ir a ver pelear a Gatica significaba dividir al Luna Park entre peronistas y antiperonistas, en descamisados y “contreras”. Símbolo de lo que ocurría fuera del ring, la afición tomaba partido a favor o en contra de lo que él representaba. Es evidente que hablar de Gatica es hablar del corazón del peronismo, del corazón del pueblo. Es una tarea imposible definir a Gatica como boxeador; no así como ídolo de los descamisados y como hombre del Peronismo. Lo que sigue es lo lógico: derrocado el gobierno de Juan Perón, a Gatica se le cerraron todas las puertas puertas por ser PERONISTA, no por otra cosa. “Su último combate fue frente a Jesús Andreoli, una fría noche del 6 de julio de 1956 en el Lomas Park de la ciudad de Lomas de Zamora. Luego de vencer a su rival por nocaut técnico en el cuarto round, fue detenido inmediatamente por la Policía que lo estaba esperando; mientras, José, gritaba a voz pelada: “Viva Perón, carajo…Viva Perón, carajo"
Viva José María Gatica!
Viva el Tigre Puntano!
Viva Perón, carajo!