05/09/2026
Trabajar el mármol ónix no es una tarea sencilla.
Es un material que exige precisión desde el primer corte: una velocidad adecuada, el control de la temperatura y un pulido cuidadoso son fundamentales para evitar sobrecalentar la pieza y alterar o “quemar” sus tonalidades naturales.
Cada etapa cuenta para conservar aquello que hace único al ónix: sus vetas, profundidad, transparencia y riqueza de color.
Detrás de este brillo no hay solamente una superficie pulida; hay horas de trabajo, técnica, paciencia y conocimiento del material.
De una piedra natural a una pieza que cobra vida. ✨