09/07/2026
ESTE CORVETTE DE 1988 CASI ALCANZÓ LA VELOCIDAD DE UN BUGATTI VEYRON SUPER SPORT
Cuando se habla de autos capaces de superar los 400 km/h, normalmente aparecen nombres como Bugatti, Koenigsegg o SSC.
Pero mucho antes de que el Bugatti Veyron Super Sport impresionara al mundo con sus 431 km/h en 2010, un Corvette C4 modificado ya había demostrado que Estados Unidos también podía jugar en esa liga.
Se trata del legendario Callaway SledgeHammer Corvette de 1988.
Bajo su apariencia de Corvette clásico escondía un V8 5.7 litros biturbo preparado por Callaway, capaz de entregar cerca de 898 caballos de fuerza. Con esa potencia y una aerodinámica desarrollada específicamente para alta velocidad, alcanzó aproximadamente 410 km/h.
Para ponerlo en perspectiva, el Bugatti Veyron Super Sport necesitó un motor W16 de 8.0 litros con cuatro turbos y 1,200 caballos de fuerza para llegar a 431 km/h.
La diferencia entre ambos fue de apenas 21 km/h.
Y eso es lo que hace tan impresionante al SledgeHammer: un deportivo americano de finales de los años 80, con tracción trasera, un V8 convencional y tecnología de otra época, logró acercarse peligrosamente a una cifra que décadas después sería territorio de hiperdeportivos.
El Bugatti fue una obra de ingeniería moderna.
Pero el Callaway SledgeHammer fue una advertencia: cuando se combinan potencia, aerodinámica y determinación, un Corvette puede convertirse en una auténtica bestia de récord.