29/06/2020
Todo en esta vida tiene un principio y un final, para mí como empresario también, principio que en los 90 me hizo con ilusión montar mi pequeño taller en la gasolinera santa ana, tiempos malos por venir una crisis profunda, hice con esfuerzo mi mujer y mucha ilusión cumplido el deseo de ser ese empresario y el emprendedor que siempre quise, poco a poco y aún en tiempos de crisis fui creciendo hasta llegar a tener mi propio local y bastantes trabajadores a mi cargo, solo he sentido orgullo de entonces contratar y dar oportunidades a personas que hoy en día son alguien en la vida, se pasaron más de una crisis por circunstancias de la vida, todas superadas con trabajo y tesón, pasa el tiempo y pasan muchas personas en tu vida que solo tratas de enseñar y que le pueda servir en su futuro sin pedirles nada a cambio, entiendo que entre todos algunos más que otros agradecerán lo enseñado para su provecho.
Bueno y ahora viene como dije en el principio la parte del final, dentro de esta crisis actual que nos toca vivir es cuando llega el momento de decir hasta pronto a la andadura como empresario, que no como mecánico y enseñante, pues bien avatares de la vida y mi situación física actual me decido a decir adiós a tantos años al frente de mi negocio, y a partir del próximo día 1 de Julio habrá una renovación de lo que ha sido talleres Caamaño y Castell, desapareciendo y dando paso a personas jóvenes con ilusión y ganas de trabajar que estarán al frente de su nuevo negocio.
A toda mi clientela les doy las gracias le digo un hasta luego y le dejo el testigo a Fran que para todo aquel que quiera será de ahora en adelante su mecánico fiel al igual que este que les escribe esta carta de despedida.
Gracias a todos.