01/08/2025
La rueda se tuvo que inventar 2 veces
A veces, los inventores van tan avanzados a su tiempo que sus inventos son rechazados o no trascienden porque la sociedad aun no los necesita, como ocurrió con el neumático, y esta es su historia.
En 1822 nació en Escocia Robert William Thomson, desde muy pequeño fue muy inquieto y curioso, su familia quería prepararlo para que llevara una vida religiosa, pero su curiosidad por el porqué de las cosas, e incapacidad para aprender el latín le llevaron en la dirección contraria.
A los 14 años deja la escuela y con ayuda de un vecino que tenía conocimientos de matemáticas aprende de forma autodidacta química, electricidad y astronomía.
A los 17 ya había mejorado la lavadora de su madre, creado una sierra de cinta, y diseñado una máquina de v***r con rotación elíptica.
Al ver sus dotes técnicas fue admitido como aprendiz de ingeniero civil, donde ideó el sistema de detonación de explosivos mediante la electricidad, ayudando a reducir la perdida de vidas en las minas alrededor del mundo.
Con 27 años inventaría la pluma estilográfica recargable, la primera con un depósito de tinta.
Vivió 10 años en Java para ayudar a una empresa de ingeniería con el diseño de una grúa móvil, y a su regreso a Escocia desarrolló vehículos a v***r para transporte de cargas pesadas en zonas inclinadas.
Pero su gran invento, aunque no el que le diese la fama, fue el neumático inflado en 1846. Con solo 23 años creó y patentó el primer neumático de caucho con aire.
Por aquel entonces los carruajes y primeros vehículos a v***r llevaban ruedas metálicas lo que hacía muy incómodo y ruidoso el viaje.
Thomson ideó un cinturón de caucho hueco que adherido a la rueda aportaba mayor confort al desplazamiento. Lamentablemente su invento fue rechazado por la sociedad de la época, aun no existían los coches, las bicicletas todavía no estaba extendido su uso, y los que lo probaron decían que reventaban con facilidad por lo que finalmente fue archivado.
En 1873, 13 años antes del primer coche de Karl Benz, fallecería en su hogar de Edimburgo a la temprana edad de 50 años.
Pero volvamos a Escocia a 1840, mientras el Thomson de 18 años trabajaba en su taller, nacía a pocos kilómetros de allí un niño cuyo apellido está presente hoy en día en millones de vehículos, hablamos de John Boyd Dunlop.
Licenciado en veterinaria con 19 años comenzó a ejercer en Edimburgo hasta que unos años después se trasladó a Belfast en Irlanda del Norte donde continuó ejerciendo su profesión y formó una familia con su esposa Margaret y sus hijos John y Jane.
Un día se fijó que su hijo pequeño tenía problemas de estabilidad en su triciclo, y se le ocurrió solucionarlo modificando las ruedas, añadiéndoles un tubo inflado de goma con una lona para protegerlo. Observó que la cámara de aire amortiguaba las irregularidades del terreno y decidió perfeccionarlo y aplicarlo a las bicicletas.
Tras patentarlo en 1887, consiguió convencer al corredor de carreras ciclistas W. Hume para que participara en una competición con sus neumáticos, consiguiendo ganar con amplia ventaja y dándole a Dunlop la fama que necesitaba para lanzar su invento.
Creó la Dunlop Rubber Company la cual lideró el mercado del neumático inflado durante medio siglo y ayudó a la naciente industria del automóvil.
3 años después de su patente, se desestimó por duplicidad debido al anterior registro de Thomson, 14 años antes, pero tras demostrar que eran inventos independientes y el de Dunlop perfeccionaba el diseño original se le concedió nuevamente la titularidad.
A pesar del éxito internacional que había conseguido, Dunlop no era feliz, vendió su empresa, y volvió a dedicarse a su pasión, la veterinaria, hasta su fallecimiento en 1921.
4 años después de la famosa carrera que dio la fama a Dunlop y Hume, durante una prueba ciclista en Francia, Hume tendría una avería en su bicicleta mientras iba en ruta; dos hermanos franceses que se encontraban junto a él se ofrecieron a ayudarlo a montar y desmontar uno de los neumáticos de Dunlop y al ver lo complejo que era el proceso vieron una oportunidad de negocio dando lugar al inicio del mayor imperio del neumático, pero esa es otra historia.