17/11/2021
Consejos para viajar en ruta parte 2
No copiar el ritmo o la velocidad que lleven otros vehículos sobre el mismo terreno. En condiciones de baja adherencia, es muy diferente el comportamiento entre vehículos, ya que éste se relaciona con sus sistemas de suspensión, el tipo de neumático y demás, por lo que conviene ir sintiendo el propio automóvil en lugar de tratar de seguir a otro.
Extremar las precauciones en las bajadas de las montañas, ya que el peso del vehículo provoca una inercia que es muy difícil controlar si se pierde adherencia al piso, aunque se circule a poca velocidad.
En esos casos, conviene recordar un muy viejo consejo: Bajar siempre utilizando el mismo cambio (y velocidad) que se usaría para subir por ese lugar . De esa forma, es posible emplear el freno muy suavemente para evitar el bloqueo de las ruedas, y lograr así una velocidad de ingreso en las curvas más conveniente. En esas situaciones es fundamental tratar que las ruedas estén siempre girando para mantener el mayor control posible.
En las subidas, las consecuencias pueden ser menores: tal vez se quede encajado o sin tracción para seguir subiendo.
¿Cuánto tiempo demoramos en reaccionar? Transcurren entre uno y dos segundos desde que se percibe el peligro hasta que se pisa el freno. Circulando a 100 kilómetros por hora, el auto avanza en ese tiempo hasta 50 metros.
¿Cómo incorporarse a la circulación? El ingreso de un vehículo al tránsito, genera una situación de riesgo. El conductor debe acatar tres pasos fundamentales Comprobar, advertir y ejecutar. Parámetros de visibilidad
Cuando el conductor visualiza los triángulos negros pintados en el asfalto no debe sobrepasar los 40 kilómetros por hora. Si ve dos puede ir hasta 60 kilómetros por hora
Agua, polvo y aceite, una mezcla letal
Las gotas se mezclan con las partículas de aceite y polvo del asfalto, volviendo a la superficie resbaladiza. En esa situación un auto necesita 150 metros para detenerse circulando a 120 km.
Si llueve no use luces altas Esto es porque en ciertas ocasiones las gotas de agua crean una pared que refleja la luz, como si fuera un espejo, hacia los ojos del conductor.