18/09/2026
La presión de un neumático varía con la temperatura ambiente: por cada 10 °C que baja, puede caer entre 1 y 2 PSI. Es un efecto físico, la conocida ley de los gases, y no una pérdida de aire por un problema en la cubierta.
Por eso, en los cambios de estación conviene recalibrar la presión en lugar de compensarla "a ojo".
Te asesoramos para mantener la presión correcta durante todo el año.